¡ ¡ ¡ É t e r V e r t i d o E n E l P o l e n ! ! !

¡ ¡ ¡ É  t  e  r    V  e  r  t  i  d  o     E  n    E  l   P  o  l  e  n  !  !  !
H e P r e p a r a d o U n a P ó c i m a E s p e c i a l !

lunes, 31 de octubre de 2011

I m a g o .

Mejor incluso que El Hada Verde.
Como no podía ser de otra manera, derramado sobre un reloj de sol de hierro en una villa perdida de España.¡La Calistenia está en las rúas! ¡¡Buenas Noches!!

E l P o e t a D e L o s M u e r t o s .

*"Flor de Muerto  nº  XXVIII"    (de "Flores de Muerto" Luis Ram De Viu, 1864-1906, El Poeta de Los Muertos)

"Fantasmas informes,
duendes, esqueletos,
trasgos y vestiglos
y brujas y muertos,
procesión extraña
de viejos espectros,
sonó aquella noche
mi cerebro enfermo
¡y reí de todo
y no tuve miedo!"

L a P r i n c i p a l D i v i s a .

Ego Sum Alígero.
Dada la frenética práctica de vida contemplativa activa de la que disfruto este último trimestre de aquí a que finalice, Si Dios Quiere, el año, por conventos, eremitorios y otros reconditorios[Valga la aliteración que produce este ripio y el de principio del texto-pero es que a estas horas estoy abducido-] declaro solapadamente, que el clásico refrán castellano con el que acabo, será pues mi máxima primordial:
(Prorrogable, y así lo procuraré, para todo el MMXII)

"Si Bien Canta El Abad, No le Va En Zaga El Monaguillo"                  A       m       é       n

E l U m b r a l .

Fray Felino
Me han dado carta blanca dentro del monasterio
franqueando de incógnito por cualquier recoveco
el polvo de seis siglos liberé con mis ecos
oí neumas gregorianos de incunables salterios.

Silencio atesorado por celdas de misterio
tras muros vigilando frailes entecos;
cavas, ruinas místicas, medievales elencos,
pías estatuas heraldos de arcanos magisterios.

Hospedado y Celador en sus cuevas y museos
sólo una vez no pude desvelar el enigma
que presencié en el claustro: Un gato de paseo

por Lo Humano y Lo Divino. Sus ojos son consigna
ante un hechicero umbral, que aunque atravesar deseo,
no se me concedió El Don y arrastraré ese estigma.

F e l i g r é s F o s o r .

¡¡¡¡¡¡¡F   r   a   y       F   o   s   o   r!!!!!!!
Todos Los Santos y Fieles Difuntos son fechas que suscitan en mi cada año, el repudio a la kermesse importada de Halloween y la parafernalia de sus agravantes disfraces. Tan pronto como despacho el desagrado, disfruto de la filiación que me producen ambos días. Allá donde se eleve un cipariso sé que siempre estará mi pasión por lo luctuoso y gótico [¡nada que ver con las estupideces de hordas modernas de urbanitas, sino con las coordenadas literarias de M. G. Lewis "El Monje" -lo recomiendo, caramba que sí- o el tardío Charles Robert Maturin  y su  "Melmoth El Errabundo" -¡lo adoro, acaso sea mi alter ego!-]
Y hoy, como acostumbro en noches especiales de similar asunto, mías en exclusiva, releo los "Principios de Botánica Funeraria" de Celestino Barallat y Falguera, permitiéndome dar sexto consejo "SIMBÓLICA" de la primera parte:  "...no comer los frutos producidos en el recinto fúnebre y nunca debe dejarse que éste se confunda con un criadero de frutales/.../no ha de servir de forraje la plantación que acaba de alimentarse con los despojos humanos"
Don Celestino tuvo principios hasta la hora postrera, pues su designio fue que La Amiga de La Guadaña, le citó El Día de Difuntos del Año del Señor de 1905.
Acabo volviendo la mirada a los disciplinados ciparisos de mi alma y elevando una plegaria por Las Ánimas que faltan en mi familia, mientras me pasmo unos instantes otilando a placer y clamando...
                               ...¡CAMPOSANTOS Y LÁPIDAS!               

sábado, 29 de octubre de 2011

F a r e r o .

Rugir Oceánico ¿Puede Haber Más Adecuada Música?
Estos días de gota fría desea el agua en su cara
perdido en un litoral soberbio entre inclemencias
sin miedo a la descarga ni a ninguna advertencia
osado peregrino jugando entre isobaras.

Vértice Geodésico que al Universo encara,
ágil veleta humana, gorguz hacia la esencia,
postrer recurso en tierra si en el mar hay urgencia
el lampo de su fanal trasforma el faro en ara.

Bajo lluvia de estrellas, afrontando planetas,
a merced de soledad y trueno, éste valiente
cuando encuentra el peligro, se crece en las caletas

y es azote y paladín contra míticos entes:
Mil Kraken, fantasmales raqueros o Pateta.
Y al fin en La Eternidad, tendrá un noray decente.

Suspira El Continente
por la magia de brea y sal, por azul justiciero.
¡¡¡ Y yo, el felibre, anhelo La Poetría del Farero !!

viernes, 28 de octubre de 2011

H e r m a n o J í b a r o .

Fray Banicharra era un franciscano limosnero valetudinario y le conocí en una andanza donde mencionó la hospedería medieval de su Monasterio de Télig. Fue sugestivo y al año me presenté un plenilunio solicitando jergón y refectorio dos noches. Apareció asaz maltrecho con muletas, pues le habían amputado una pierna como consecuencia de tanto andar en condiciones extremas pidiendo caridad para Su Orden. Siguiéndole en la oscuridad del claustro, escuchaba bajo su hábito el lamento de la pierna ortopédica. De siete Hermanos quedaban dos -trasladados de retiro espiritual- y él. Habían dejado éste mundo meses atrás, susurró lacónico. Edad provecta, supuse escudriñándoles en una vieja orla del definitorio franciscano. Dormí en la celda "Rivotorto" sin sentir a nadie en El Monasterio.
A maitines, me enseñó la biblioteca de cincuenta mil volúmenes. También tenía tesoros extravagantes de sus misiones en Sudamérica: Cabezas reducidas Jíbaras.Estaba encandilado, pero no llegué a pasar la segunda noche. Al parecer la falta de riego nefando en la pierna, debió dañar su cerebro, pues mezcladas con las de otros indígenas, identifiqué reducciones de las cabezas de Los Hermanos del Monasterio que viera en el huecograbado en la orla ¡Sus conocimientos aberrantes entre aquellas tribus sustituyeron  La Cordura!
[Relato Liliputiense Presentado y No Seleccionado al I Certamen de Micros de Terror Museo del Romanticismo de La Amada Madrid, Villa Y Corte, con motivo de La Festividad del Día de Todos Los Santos, Año de Nuestro Señor MMXI . Lo dedico a Los Vesivilos que fluyen por doquier estas fechas]

¡Hin! ¡¡¡¡¡¡¡ Y    a       *F r a y       G u a r d i á n !!!!!!!    VAE VICTIS.

jueves, 27 de octubre de 2011

C o c h e r i t o K a m a r r u p a .

Un Servidor que soy de los de llanta metálica, el asunto más prosaico al que me he dedicado esta pasada década, ha dado la casualidad que lo llevé a cabo el presente mes de octubre. Con cuarenta y tantos años, en mi caso aquilones, he obtenido el carnet para conducir autos  en una autoescuela de esas. Todas las circunstancias que han rodeado tal periplo me han sumido en ciertos pesares.

domingo, 23 de octubre de 2011

R e t i r o .

En la anónima capital de provincias
aislada en el olvido
del periférico aduar
La Casa De Ejercicios
de Las Hermanas Dominicas
brinda hospitalidad
en su hospedería.
Asaeteado por la luz durante el día
el convento florece en paz
rodeado por la urbe a un lado,
el barrio humilde por otro
y para acabar
La Nada de los campos manchegos
cuyas riberas de satos
alcanzan con ósculos de La Madre Tierra
-fecundo y atávico albergue
para La Humanidad-
los muros de piedra y argamasa
de La Casa de Oración y su iglesuela
cuya espadaña
ondea como carraca siempre presta de Dios.
Al llegar La Noche
a nuestros corazones agostados
la oscuridad tiñe el paseo, rutina rural,
"promenade" de soliloquios,
y dejando atrás la ciudad,
unas modestas luces diseminadas
indican como guijarros esmerilados
el camino de vuelta al cenobio,
mientras hacia adelante
sólo hay negrura
Paraíso Fosco de Interminable Cualidad
Inconmovible Cosmos Opaco
donde nada indica itinerarios;
puede que así sea
puede que El Abismo
de La Sincera Nada
sea la trayectoria vital
y la vara de zahorí
en las dunas invisibles
sea La Paz que uno atesora,
La Alegría del que ya camina
envuelto en El Huso de La Fe.
Después del Desierto Interior en Vivo
aguarda La Xeniteia del Convento
Feliz y Pío en sus coordenadas,
posada dominica y Carpintería de Oración
para quien busca
el estatismo activo
de La Vida del Alma.
Otra mañana cantará el petirrojo
y me despedirán los jardinicos de las monjas dominicas.
El tañido de las campanas
en la espadaña
bendecirá mi adiós
y una oración en los labios
de las monjitas
desde su clausura
velará por mi afán
tras la búsqueda de La Verdad.
El anonadamiento
por el gozo de la estancia
lucirá su invisibilidad en mi cuello
y en mis correrías
será mi escapulario. Sempiterno.
Y Dominico.

jueves, 20 de octubre de 2011

¿C Ú Y O e s É s t e " I d o " ?

Se acercaba la hora bruja (Las ocho de la tarde) de manera que cogí mi pequeña libreta de sonetos y marché a ver donde podía solazarme. En esta ocasión cerca de La Iglesia de San Francisco los hastiales y sus bancos de piedra estaban vacíos y me senté dispuesto. Me había inspirado una especie de gitanilla que cruzose unos momentos antes en mi trayectoria. Miré a mi alrededor y no se veía movimiento, salvo un hombre que permanecía de pie en la entrada principal cerrada del templo. A primera vista me pareció que hablase por un fonoporta en el muro, o por unos auriculares discretos de un teléfono móvil que yo no podía ver. Su ademán no era sospechoso y me puse a escribir. Dejé atrás el primer cuarteto, y apenas sobrepasado el primer hemistiquio del verso principal del segundo, más allá de su cesura, me giré y advertí que el hombrecillo del portalón estaba hablando solo. Detuve en ese momento la redacción del alejandrino y quedé fascinado por los vehementes portes que ejecutaba para hablar al aire mismo. De vez en cuando, con la mano abierta daba palmadas a la piedra granítica de la pared y me sobresaltaba por el sonido. Lo primero que he de destacar es la cara de felicidad que tenía. Lo que hubiera en su plática trastornada no era nocivo. A continuación, gesticulaba con la cabeza muy similar a quienes están en El Muro de Las Lamentaciones en Jerusalén, de adelante a atrás, y eso me hizo preocupar por el anónimo cristiano por si se dañaba. Pero no, tenía medida al milímetro su aproximación. Cuando me tranquilicé,  empezó a dar risa, incontrolable y degenerando en carcajada, y sentí agobio. Después vinieron mis conjeturas: Qué estaría argumentando y a quién. Pasaba mi momento del ocaso y tuve que abandonar mi poesía, acaparó  mi atención este hombre que a todas luces, en la mirada borrega de sus ojos, la caída de sus brazos, el ligero encorvamiento de su espalda, cómo giraba el cuello y el aura -que por cierto, empezaba a posesionarme-sufría alguna enajenación. La situación volvió a darme risa, y me sentí contrito. De repente pensé en la identidad del pobrecillo "Ido" y de manera instantánea, pregunté retóricamente quién estaría peor si Él o Yo. Mi caso es el de un lunático. Voy al ocaso a dedicarme a mis poemas cuando apenas se ve, Las Musas no parece que estén muy cerca de mi y me empeño en un alejandrino que no consigo. La situación me enerva y crispa, pues suelo hacerlos a la primera. Y el hombrecillo, en su nube cercana a la mía, en todo instante, irradiaba felicidad y humildad. ¿Ambos "Idos"? ¡Empiezo a pensar que no!
Me tocaba pagar prenda, y dejé inacabado el soneto como sanción por mi poca agilidad mental de ese atardecer extraño y me fui mientras el ser seráfico seguía perorando por los codos en soledad plena. Tres o cuatro calles más allá, mi último pensamiento fue si no sería un angelote perdido en Éste Valle de Lágrimas, llamando a Vega Centauri o al Cinturón de Kuiper para ver si le podían recoger. Sea a Él, a quien dedico con ternura esta incidencia y su prosa. AMÉN.

martes, 18 de octubre de 2011

P a t e r F u l m a r .

                                                   "Pues Él le decía: Sal, Espíritu Impuro de ese hombre.
                                                     Y le preguntó: ¿Cuál es tu nombre?
                                                     Él dijo: Legión es mi nombre, porque somos muchos"
                                                                                        [Marcos 5,  8 - 10 ]
En mi soberbia independencia, ante psicastenias sobrevenidas, raptos indisimulados, catarsis que no puedo dominar y otras tribulaciones de mi zaquizamí mental más oscuro pertenecientes al azaroso mundo de Las Infestaciones, en lugar de recurrir a algún alienista, dispongo de un Director Espiritual Franciscano que es Exorcista discípulo directo de uno de los conspicuos cuyo nombre no puedo revelar. Acudo a  Él no en calidad  de  Padre Rector de Mis Retiros -periódicamente me enclaustro en eremitorios, cenobios e incluso monasterios objeto de Extrañamiento-sino por su preparación como púgil contra "Maese Leonardo", esto es, el mismísimo Pateta. Le cuento aquello que es causa de susidio y Él me mira con sus ojos de águila del servicio de información vaticano, grises y moteados de partículas azabache que generan una mirada repleta de valentía. Entonces la serenidad retorna.
Suelo acudir a tales conciliábulos al mismo lugar, a la calle Impertinencias, en realidad un callejón de veinticinco metros sin salida, joya del trazado callejero del pleno corazón del Barrio Antiguo y próximo al laberinto de callejas del Arzobispado. Le place el lugar que no conduce a ninguna parte, porque cuando acabo de hablar, ambos sentados en los adoquines-allí no hay nada, ni mobiliario urbano ni apenas portales-asevera que las zozobras quedan al fondo arrinconadas, sin punto de fuga hacia adelante que es donde permanece el mundo de la luz, que se abre hacia el bullicio, campa urbanita de osadía y de lucha. He calculado que sus consejas han dejado reos del callejón bastantes tormentos míos, de los que me ha liberado por alguandre y no me atrevería a acudir en solitario porque deben encontrarse los citados pesares sin espacio. No sería de extrañar que optasen al regreso conmigo que soy su antiguo poseedor. Estoy tranquilo por lo alambicado del callejero, una persona normal no se extraviaría por allá. De lo contrario, podría la amenazante bomba-tóspiro con megatones de intensidad psíquica allí acumulada de mis detritus espirituales, trastornar al incauto.
Esta última vez que fui a "Rendez - Vous  Impertinencias", Fulmar fue muy esperanzador y conciso, aparte de que lo provecto le está alejando de asuntos tan ditirámbicos como los de un servidor, y dijo que no era preciso que me entrevistara más con Él, que de ahora en adelante escribiera y me dedicara a darlo a conocer. Tras la búsqueda de una creatividad fecunda e interesante. Si en algún otro momento ante advenimientos inesperados le necesitaba, que no dudase en citarlo al toque de "Generala" por zapatófono, pero que fuese en verdad excepcional. Sus postreras y valiosísimas exhortaciones aludían a que no dejara de frecuentar Los Sacramentos (¡Cosa que como Católico Practicante ya hago!) y que confesara con frecuencia, pues esto último es vital.
Así quedamos, y le amenacé asegurando que siempre sería Mi Exorcista, "Mi Lancaster Merrin" propio.Y que iba a escribir en un blog que llevaba tiempo atrás dándole vueltas, bitácora encrucijada ultraísta, parnasiana, surrealista y qué sé yo cuántos ismos más. Para ello había pensado en mi viejo nombre totémico, el petrel. Pero desde luego, le dije agradecido, "in aeternum"  Ego ero Alígero Fulmar.
Éste, Pater Fulmar, será siempre su prosélito y su sarmenticio, servidor de usted.
Éstos, anónimos lectores, son mis textos.
Éste, Mi Blog.
                         ¡V  u  e  l  a,  V  u  e  l  a,  P  e  t  r  e  l  i  l  l  o!