¡ ¡ ¡ É t e r V e r t i d o E n E l P o l e n ! ! !

¡ ¡ ¡ É  t  e  r    V  e  r  t  i  d  o     E  n    E  l   P  o  l  e  n  !  !  !
H e P r e p a r a d o U n a P ó c i m a E s p e c i a l !

jueves, 26 de enero de 2012

K o p o k i l .

Chispeante una noche tras una bacanal en casa del Comodoro
por haber abusado de la picadura de Kopokil, vagué,
confuso, hasta el luctuoso muro del Pensil de Quienes Descansan Con Fe;
de un brinco abordé clandestino ese Jardín del Reposo sin desdoro.






Después comí de una hogaza candeal genuflexo en un extraño coro
de apocalípticas estatuas de sombríos varones y libé
de mi petaca de absenta casi hasta frémito clamar ¡Evohé!
Fue entonces cuando me sorprendió el sepulturero en la melopea de oro.






Cauto y reverente, le convidé a los efectos de mi contrabando,
..mas, envuelto en su insólito sobretodo declinó ese ofrecimiento
cual mimo osado, sin apenas reparar en mí, acaso soslayando.






Atónito, le vi volatilizarse al pisar un enterramiento;
de una cabriola más grande que al entrar, depuse ese asalto nefando
poniendo pies en polvorosa extramuros, confiando mi fuga al viento.