¡ ¡ ¡ É t e r V e r t i d o E n E l P o l e n ! ! !

¡ ¡ ¡ É  t  e  r    V  e  r  t  i  d  o     E  n    E  l   P  o  l  e  n  !  !  !
H e P r e p a r a d o U n a P ó c i m a E s p e c i a l !

domingo, 28 de abril de 2013

K é n o s i s .







Desahuciados, a vista de pájaro desde el galayo de Cima Kranion, los dos últimos enemigos observaron los paúles de hedentina cubiertos por los restantes contendientes muertos. Una atmósfera de pavesas y calabrina encuadraba el espectáculo escatológico tras la masacre.

Frente a ellos, La Sagrada Terraza Esenia levitaba por ensalmo en un vértice del monte. Quedaba prenderla y no poseían alientos para hostigarse entrambos.

Kostas de Síbaris, Armado en Athos, fue quien reaccionó de súbito abrazando La Jarra Mística, a la par que libaba de ella. No tuvo tiempo a girarse soberbio y pírrico hacia su oponente, tan pronto el líquido se albergó en sus entrañas, se precipitó ardiendo por combustión espontánea al despeñadero de retama negra.

Guido in Sacanipse, Caballero Friulano, quedó tan triunfante como anonadado: Era El Invicto. Acaso Iluminado, se aproximó e introdujo la diestra en El Cáliz, persignándose celérico, sujeto el vértigo de su sed postrado de hinojos.

Guido, un instante después comprendió.

Asiendo con mimo La Terraza, derramó todo su fluido en las laderas. Cuanto empapaba en su descenso, lo reverdecía, trasmutando Las Ciénagas de Pogrom eviternamente.

Restituyó La Copa en su limbo del galayo y sonriendo antes de morir con placidez, musitó:  "¡Iusto Es! " 


[Aportación para el concurso de Esta Noche Te Cuento]