¡ ¡ ¡ É t e r V e r t i d o E n E l P o l e n ! ! !

¡ ¡ ¡ É  t  e  r    V  e  r  t  i  d  o     E  n    E  l   P  o  l  e  n  !  !  !
H e P r e p a r a d o U n a P ó c i m a E s p e c i a l !

viernes, 23 de agosto de 2013

D e U k e l e l e s Y A p á t r i d a s .




Claudicando ante un rapto de extrema generosidad, voy a compartir una brevedad, presea escrita poética de mi augusta biblioteca.

De epitafio se trata. El  de Malcolm Lowry, uno de mis escritores y poetas (aunque sea su faceta menos conocida) predilectos. Los versos en esencia son suyos, pero sigo la estela de tal y como los aprendí hace décadas, cual si fueran una frase hecha.    ¡Recito !  :

                                     "Malcolm Lowry 
                                       último deshecho del Bowery.
                                       Su prosa era florida
                                       y a menudo intrascendente.
                                       Amó de noche y bebió de día.
                                       Y murió tocando el ukelele."

jueves, 22 de agosto de 2013

D r. R o b e r t ´ s R i t o r n e l o .

R o b e r t    H o w a r d   [ MCMLXXX ]    also known  as    " D r.   R o b e r t   "









Estos días estivales, he vuelto del extranjero con un delicioso Cd de "The Blow Monkeys".
La música aterciopelada y "british" de Robert Howard  - ¡el conspicuo Dr. Robert !- y sus camaradas fue otrora mi pasión. Escuchando "Wait" cantando con Kym Mazelle, la diva de Chicago de aquella época, y "This is Your Life", rememoré su glamuroso concierto en Vitoria-Gasteiz.

Una noche quedé profundamente dormido con otra muy singular . . .

               "Come On Down
                Come On Down,
                from your heavenly palace
                to the earthly ground! "

Recuerdo abrir los ojos a la noche cerrada junto al portal de mi edificio sentado en un banco en paños menores, bajo la mirada de un policía; aún tarareando cadencioso el mantra jazzístico del estribillo

                "Come On Down...!"

No sabía cómo bajé de casa. Sólo latigueaba en mi mente el imperativo de Robert Howard. El misterio quedó por resolver, pues la llave continuaba puesta por dentro de mi hogar del séptimo piso.

¡Para que luego digan que no existían mensajes subliminales en los vinilos! Menos mal que nunca me gustó "Black Sabbath"...!

Estos días estivales de nostálgica audición,al volver al pasado, duermo debidamente trabado en el lecho por si las moscas.

Sorry...¡Por si "The Blow Monkeys" !






 

martes, 20 de agosto de 2013

¡ A m o k !



       " Un rapto furioso atávico. Ese diluvio de locura les lleva a masacrarse. Le imploro Bruder Kalkmann  -no tendrá usted ayuda- regresar con indicios. Vigile a los indígenas"

Recordé espantado el diagnóstico de Fräulein Hildegard cuando la falúa me desembarcó atardeciendo en la islita Khuey - Ockersee, del Protectorado de Federico I.

Llegué a hurtadillas al poblado y esquivé un nativo en pie, parecía mesmerizado. El tufo a cadaverina advertía que era ya un reviniente. Portaba un cris sangriento enmarañado en tendones humanos. Invadían sombras, excepto por nefandos puntitos erráticos verdes moviéndose entre palafitos y manglares. Cercando las chozas, malayos desmembrados con el campilán aún clavado, burbujeaban cremosos. Entonces vi los chisporroteos esmeralda, pues rodeaban la matanza:
¡Eran Luciérnagos! Más lustrosos que en Europa. Y reptaban hacia Los Exangües, introduciéndose por las sajaduras; con miedo cerval, presencié mutar siete en redivivos. Vermes glaucos deletéreos en sinergia con "Les Revenant", parásitos asaz creativos. ¡Auf Wiedersehen Khuey!

De noche, reo de sentimientos ominosos, me di a la fuga hasta la cala por escapar nadando. Pero en mitad de aquella calígine polinesia, aún brilló más que todo, El Mar...y sus "Lucernas Calabrinas"... Noctilucas esperando para hacerme Los Honores ...