¡ ¡ ¡ É t e r V e r t i d o E n E l P o l e n ! ! !

¡ ¡ ¡ É  t  e  r    V  e  r  t  i  d  o     E  n    E  l   P  o  l  e  n  !  !  !
H e P r e p a r a d o U n a P ó c i m a E s p e c i a l !

viernes, 29 de noviembre de 2013

* A ú n H a y M a t e r i a D e L a Q u e E s t á n H e c h o s L o s S u e ñ o s .



Y este último martes de noviembre, alguien  -¡con mucha pecunia naturalmente!- logró su sueño.

Esta noticia me encanta por la película misma, por "Don Humphrey" y por La Imago del Icono más evocador que "un film" logró introducir en mi cabecita cuando era pequeño:
                                  EL  HALCÓN MALTÉS.

El resto de lo que siento es cochina envidia. El Pájaro debía estar en mis pobretonas manos, que soy quien estos días atrás, sin saber por qué, ha soñado con Él. Ya es curioso esto que relato. Deseo pensar en algún tipo de influencia chiflada en Mi Ser por La Personificación de la estatua, que sin embargo no deja de constituir una cosa inanimada.

Además en mis incursiones por campo abierto, donde busco lugares aislados sometidos al extrañamiento de la civilización humana, también me las he visto -esto no lo he imaginado, es real-con aves rapaces de envergadura y características similares a las de un halcón que me acechaban, ignoro el motivo por supuesto. Pero desde luego, de alguna manera me he sentido entre fuerzas primigenias.

El anónimo comprador en Nueva York, tiene de manera legal Mi Preciado Halcón Maltés. No lo discuto.

Pero El Ave y Yo, sabemos que nos pertenecemos.  Al Tiempo.

Al menos sueños, no me faltan. Y de esa misma materia, es de lo que está hecho El halcón Maltés.

martes, 26 de noviembre de 2013

¡ E s t a N o c h e T e C u e n t o !

Bitácora Creativa En Alusión a Rosa Sáez Y Juan Antonio Morán.


Aunque siempre hago fichas de libros-que es lo que me gusta de verdad- efectúo una excepción a
" E S T A       N O C H E    T E    C U E N T O " excelente bitácora que se preocupa por las lides del microrrelato. Todo aquel que los escriba o guste de leerlos, no se sentirá defraudado.

Viene al punto esta disquisición porque en la jornada de hoy celebramos UN MILLÓN DE VISITAS, clara sintomatología de la buena salud de la que disfruta este "appointment" con el género de las microficciones (parafraseando un poquito a Borges)


Rosa Sáez y sobretodo Juan Antonio Morán (ya conspicuo maestro de ceremonias) desde los antiguos territorios de Castilla La Vieja, aka Santander, disciplinan estos últimos dos años el concurso de microrrelatos más simpático de cuantos suele haber en la virtualidad de las telecomunicaciones. Notifico, que en enero empieza otra vez el proceso creativo para quien desee seguirlo.

Como Poeta, Microrrelatista y Chiripitifláutico Contumaz les deseo -con mi inquietante presencia de vez en cuando para seguir aportando ideas desde mis micros de umbra gótica- parabienes sin cuento y vida perenne, pues A Fe Mía que lo merecen.

Y quien desee acercarse a tan original logia, será bien recibido.


Festividad de San Silvestre Gozzolini, tras La Luna Menguante de Noviembre.
Esperando también un millón -dada la proximidad de las fechas- de euros, allá
por los sorteos de Lotería Nacional Decembrinos, me despido desde mi tóxica
marmita de Éter Vertido En El Polen.                ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡  S í  !!!!!!!!!!!


¡Comparto, pues, con todos ellos en "Esta Noche Te Cuento" mi bebedizo de Hadas
para que tengamos buena suerte.!                         A           m           é           n           !     *

domingo, 17 de noviembre de 2013

A r r o p e E I n f l u j o .





El Cigarral del Tóspiro celebraría la cena, después dirían el ganador. Mi pseudónimo era Arrope.

Por fin, tras las copitas de digestivo, se citó al mejor, un señor muy mayor.

Me picó la curiosidad  y seguí con mi cochecito su taxi por ver dónde vivía alguien tan entrañable.

Al filo de las tres llegamos a Cárcava Escaleruela un pueblecito que ante mi sorpresa estaba en fiestas a esa hora, lo que me permitió pasar desapercibido. El escritor acudió por angostas callejas a una plaza porticada. La Luna Llena se mostraba frente al banquito donde se dejó caer derrengado. Disimulado tras los hastiales le vi reflejar la luna con el espejo de su cajita de rapé, pero haciéndole señas convenidas. Casi me petrifico cuando desde el halo esplendoroso e irreal, como si hubiese otro espejito, el rielar lunar en la atmósfera del conticinio emitía un morse hipnótico que el hombre de letras apuntaba en unos papelitos sueltos.

Después se levantó y efectuó un último ademán con su espejo y lo ocultó.

Desistí en el seguimiento a su casona secular, pero aprecié que se le deslizaba al marchar uno de esos apuntes. Esto leí :

"Gracias por ofrendarme tus triunfos. Siempre te seguiré iluminando. Selene"